Monica Moss

Artista electrónica multidisciplinar.
Autora y productora independiente.
Un alma libre en creación constante.
“Si existe en mi cabeza puedo crearlo.”

Soy una artista que no entiende de límites. Desde hace tiempo vengo trabajando en el “E-POP” una nueva vision del EDM en ESPAÑOL. Tengo más de 30 singles en Itunes y Beatport, 13 videoclips y 2 álbumes autoeditados en solitario. Escribo en mi blog sobre Activismo Musical y tengo un millón de sueños por cumplir...

Mi Música

¡Esto es E-POP! ¡El sonido electrónico más descarado!

6 Colores

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Este Momento

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Videoclip “Woololeiu”

Musica / Videos
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Videoclip “Carmen Oh!”

Musica / Videos
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Carmen Oh!

Fotografía / Musica / Portadas
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Videoclip “Rumores”

Musica / Videos
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Quieres ver más? Mira todo mi trabajo.

FEAT. REVISTA DDA

PRESENTANDO MAD COOL FESTIVAL

“Mónica Moss, valiente y distinta a todas”

Diario
Diario, Diario Crítico

“Una locura extremadamente divertida, atrevida, reivindicativa e imaginativa.”

Revista
Revista, Experpento

“Algo más que una artista, es un concepto en sí mismo”

Revista
Revista, 100x100 Música

Forever Perras

Google+-ForeverPerras-
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Moss Rules

Portada Moss Rules Monica Moss
Spotifyitunes

“Un premio más que merecido. Una de las apuestas más descaradas del pop electrónico en castellano”

Canal
Canal, Cuatro

“La nueva voz del pop electrónico en español. Recuerda su nombre”

Canal
Canal, Divinity

“Su primer disco: ‘Moss Rules’, está lleno de talento y calidad”

Canal
Canal, Divinity

“Es una explosión de energía con letras directas y provocadoras en 9 temas llenos de fuerza y sensualidad”

Canal
Canal, Puro Cuatro

Mi Blog: Moss Rules!!

Mi vida, mis reglas. Más de 5 años posteando artículos sobre el arte femenino, música independiente, autogestión, activismo musical y procesos creativos.

IGUAL QUE ELLOS

10 marzo, 2018
(Artículo publicado en Diario Crítico el pasado 12 de febrero de 2018)   Resulta curioso comprobar que para cierta parte de la sociedad todavía continuamos siendo “el segundo sexo”. Ya sea por ignorancia o por desconocimiento, algunos comentarios efectuados en redes y prensa tras la Gala de los Goya, dejan entrever un prejuicio tan rancio como pensar que las reivindicaciones feministas son de índole secundaria. En las grandes galas de premios se puede reivindicar sobre impuestos, la parte presupuestaría concerniente a la industria, la guerra, la política… pero no se debe atender a las reivindicaciones de género que atienden a los derechos civiles, sobre todo si conciernen a las mujeres. Para eso, cierto sector considera que hay otros espacios más adecuados… imagino que se referirán al corrillo de algún programa de cotilleo o la cola en la pescadería del economato. Las reivindicaciones en cualquier materia surgen de unos datos y conjunto de realidades alarmantes que movilizan a activistas y colectivos de profesionales que se ponen manos a la obra para concienciar y promover modelos más equitativos. El día que esos datos se modifican de un modo que se sostiene a largo plazo y se constata la efectividad del cambio social en dicha dirección, entonces dichas “luchas” dejan de tener sentido. Un sentido tan justo en el caso del feminismo, como lograr el equilibrio de género a través de los distintos estratos profesionales y sociales. Lo que incluye por supuesto, la revisión del papel de la mujer en la cultura y el arte.   Hace años Hillary Clinton en un discurso pronunciaba una frase que he visto repetida en otras ocasiones a través de otras mujeres influyentes: “Los derechos de las mujeres son derechos humanos”. El camino hacia la igualdad real es un derecho civil todavía por conquistar que en la actualidad no sólo nos empuja al cambio sino que inspira a otras mujeres que deben liderarlo en otras partes del mundo en las que todavía estamos sometidas e invisibilizadas.   Hoy quiero recordar a nuestros compañeros un par de datos (de entre otros muchos que tenemos) que demandan un cambio radical en nuestras estructuras laborales-sociales y que invitan a la reflexión de nuestros juicios y valores más enraizados. Empezando por la revisión de nuestra constitución que no contempla los derechos de las mujeres como tal (como lo hiciera la del 31) y que todavía, a día de hoy, sigue instrumentalizando como moneda de cambio entre votantes y partidos políticos, nuestros derechos más fundamentales. Datos recopilados por las principales Asociaciones constituídas por mujeres en el mundo del arte, música y la cultura, como MIM, AMCE, MAV, CIMA… ponen de relieve la tremenda desigualdad que la mujer viene sufriendo. Y por supuesto, lo alarmante de la situación. Nuestra presencia en Juntas directivas en práctica privada como pública tanto en artes escénicas como en música y danza, no supera la horquilla del 8-12% del total. En Sgae sólo hay un 18% de autoras. La representación femenina en festivales Música se sitúa en torno

Redes Sociales y Brecha de Género

10 enero, 2018
(Artículo publicado en Diario Crítico el 14 de diciembre de 2017) Si hay algo que me encanta de las redes sociales es la capacidad de visibilizar y viralizar un determinado comportamiento. A parte de para insultar y quejarse como si no hubiera un mañana, “nivel consulta de psicólogo”, y odiar al vecino que tiene todo eso por lo que tú te mueres… Las redes permiten promover y consolidar modelos de conducta que rápidamente son imitados por un montón de personas que acceden a ver y leer tus publicaciones. Nos permiten establecer lazos y tejidos colaborativos. Hasta nos permiten generar espacios de debate en torno a ciertos temas que van surgiendo en el devenir del debate público. El cambio social puede originarse desde un comentario o conducta de alguien a quien asignamos un grado elevado de credibilidad y que nos contagia de modo inmediato una emoción hacia algo o un cambio de criterio. Del modo más simple se produce un calado tal, que empieza como una quemadura de cigarrillo y se expande por imitación de perfiles hasta poder llegar muy fuera de nuestro círculo de amistades. Sólo hay que compartir algún dato de vergüenza ajena o alguna foto muy “molona”, para recoger de algún modo el impacto en las redes vecinas. El “aprendizaje vicario” o para que me entiendan mejor, “por observación de modelos”, es la principal fuente de conocimiento una vez abandonada la edad temprana. Vemos, observamos e imitamos. Algunos copian de un modo terrible, hasta calcar y apropiarse literalmente de algo. Esos ladrones adictos al “corta-pega”, saben del esfuerzo arduo de producir y generar conceptos novedosos. Pero este tipo de “fakes” no son el tema hoy, aunque algunos consigan llegar demasiado lejos para mí gusto. Hace poco encontré una noticia de un estudio de Facebook muy interesante, donde se explicaba que “las naciones donde hay más mujeres usuarias en dicha red social, la desigualdad y brecha salarial es menor”. Es lo que tiene acceder a ver distintos modelos de mujeres y crear esos espacios de debate y tejidos que permiten detectarse, imitarse y unirse. Unas inspiran a otras. Lo que en un futuro se traducirá en la mayor representatividad de mujeres y tendrá su impacto en términos económicos y sociales. Las redes nos permiten visibilizar y mostrar quienes somos. Esa riqueza de ideas y roles genera modelos para otras mujeres y para las nuevas generaciones. Si se hace un buen uso de las redes y los tejidos colaborativos, los movimientos generan modas y se entretejen grupos de influencia. Éste punto es importante para nosotras. Las mujeres llevan años de retraso en la incorporación al trabajo y en sus reivindicaciones de género. Lo que conlleva un retraso en el asociacionismo y en la generación de estructuras que nos permitan visibilizar y ayudar a consolidar las cadenas de valor femenino en las distintas profesiones. Que haya pocas mujeres en puestos de responsabilidad y que muchas de las que haya estén tremendamente masculinizadas y adoctrinadas en esos parámetros económicos patriarcales tampoco ayuda

ELLA TAMBIÉN ES FEMINISTA…

15 junio, 2017
(Artículo publicado el pasado 29 de mayo en Diario Crítico)   Ella también es feminista…     La culpa de todo la tiene Lilith, la primera mujer de Adán. Expulsada del Eden por rebelde y querer “hacerlo” encima de él. ¡Qué desfachatez! Quizá también se quejó porque la pegaba o cualquier otra cosa… ¡Qué desagradecida!   Nunca lo sabremos, porque ya se encargaron “ellos” de contarnos la Historia y las Religiones a su manera para que no hubiera problemas. Mientras, nosotras en silencio. Calladas. Observando el devenir de los años. Esperando atentas por si surgía el momento de actuar. Quizá haya algo de Lilith en todas nosotras. En el “estar ahí” y expresarnos aún no siendo invitadas.   Cuantos años de silencio. Cuantos años de oscuridad.   El feminismo como tal dista mucho conceptualmente de otros -ISMOS. Sólo hemos de recordar su definición de la RAE: “Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”.   A veces me revuelve un poco ver como algunas mujeres aprovechan para demostrar una falsa superioridad intelectual echando tierra sobre el desconocimiento u opinión menos formada de otras que no encontraron la palabra o frase perfecta que saciara su ira contra ellas. Entiendo el rencor tras tantos años de soterramiento. Ni el “feminazismo” en su versión más hostil se acerca al daño incalculable que el machismo ha vomitado sobre nosotras.   Pero se trata de promover riqueza de roles y fomentar cultura que nos empodere. No aplicar modelos castrantes allá donde no llega la excelencia. La solución a esas conductas pasa por enseñar, informar y nutrir a todas aquellas niñas y mujeres que aún no saben que si naces mujer, en este momento preciso, aquí y ahora, eres FEMINISTA. Y si naces mucho más lejos aún, más…            Dejemos de acusar a aquellas que no son feministas, simplemente por el desconocimiento de no saber qué es.   En este momento social y cultural, una de las cosas más importante es definirse y dar honestamente un paso adelante. En definitiva ser visibles. No cargar entre nosotras. Sobra recordar la frase de que “la unión hace la fuerza”. Destinar nuestra energía creadora a establecer lazos, y redes entre que nos ayuden a promover el reconocimiento de nuestra sabiduría femenina.   Por último, ¿cómo es posible que la Biblioteca de Mujeres de Madrid lleve dando tumbos desde hace años, sin presupuesto y un techo digno que acoja los más de 25.000 ejemplares de nuestras grandes autoras. ¿Es ésto justicia? ¿Igualdad social?     Permítannos de una vez por todas honrar como merecen a estas grandes mujeres y su contribución a la Sociedad. Permítannos encontrar el reflejo que ancle definitivamente nuestra independencia. Que podamos aprender de nuestro pasado y memoria feminista, para poder mirar con confianza a un futuro mejor. ¡Coño!                 Nótese que no he querido evitar la última palabra, como acto reivindicativo, feminista, feminazista y por su naturaleza casual de interjección, y expresión de enfado.

SABIDURÍA FEMENINA

10 mayo, 2017
(Artículo publicado en Diario Crítico el pasado 22 de marzo)   El otro día comencé una charla hablando de cómo el arte femenino siempre ha estado relegado a un segundo plano y de cómo antiguamente hasta las artes asociadas a la mujer se llaman abiertamente “artes secundarias”. Pero la reflexión va mucho más allá. En la vida como en el arte se nos lleva ninguneando desde los comienzos de las sociedades patriarcales, despreciando cualquier fuente de conocimiento o sabiduría femenina. Encajándonos en eso que la Ciencia llama peyorativamente “pensamiento mágico” y siempre en aras a instrumentalizar cualquier tipo de empoderamiento femenino. Es decir, si se da poder a una mujer, que sea siempre adscrito a los términos que los hombres llevan marcando a nivel económico y social. No es la primera vez que cuento cómo las mujeres en puestos de gran responsabilidad resultan estar masculinizadas tremendamente. Patrones que han tenido que aprender a leches para encarar estilos muy agresivos de comportamiento. En realidad, siempre viene muy bien conocer los extremos y poder llegar a practicarlos en caso de emergencia. Pero la mujer debe volver a conectar con esa sabiduría femenina que la une a la tierra y a sus ciclos vitales. Esa que le hace tan intuitiva y eterna a través de la creatividad y la maternidad.   Los mecanismos de adoctrinamiento y control social para las mujeres siguen siendo feroces a día de hoy. Seguimos navegando en un mundo de hombres creado por y para ellos. Pero… ¡Ojo! Últimamente percibo que estamos empezando a construir nuestros propios arquetipos femeninos y empezando a nutrir de alguna manera a las nuevas sociedades. Muchas mujeres valientes empezaron a fertilizar este cambio social en dos direcciones sabias: aprendieron según los parámetros masculinos sin olvidar los suyos propios. Y luego, generosamente lo compartieron con otras mujeres. Qué gran aprendizaje. La vida nos va haciendo sabias en ambas direcciones. Y espero que en algún momento nos permita rescatar del olvido a estas grandes pioneras, visibilizarlas y completar de alguna manera nuestra propia revolución.   Si somos capaces de visibilizar y concienciar acerca de la “brecha de género” que existe en casi todas las profesiones, tratamos de rescatar del olvido a esas grandes mujeres adelantadas a su tiempo y contribuímos activamente a perpetuar nuestro gran poder y sabiduría femenina, lograremos cambiar patrones. De este modo ofreceremos una mayor diversidad de roles que ayude a las nuevas generaciones a progresar más y mejor. Sin olvidar algo importante en cualquier proceso regenerativo: Que el progreso da miedo. Cuestionar el sistema también. Y qué decir, sobre lo que acojona el “poder femenino”… Quizá cuando avancemos mucho en esa dirección vuelvan las cazas de brujas. La vida se repite tanto…   …¡Y nada! ¡Ni si quiera con esas aprendemos!      
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