Monica Moss

Artista electrónica multidisciplinar.
Autora y productora independiente.
Un alma libre en creación constante.
“Si existe en mi cabeza puedo crearlo.”

Soy una artista que no entiende de límites. Desde hace tiempo vengo trabajando en el “E-POP” una nueva vision del EDM en ESPAÑOL. Tengo más de 30 singles en Itunes y Beatport, 13 videoclips y 2 álbumes autoeditados en solitario. Escribo en mi blog sobre Activismo Musical y tengo un millón de sueños por cumplir...

Mi Música

¡Esto es E-POP! ¡El sonido electrónico más descarado!

6 Colores

Videos
 3

Este Momento

Musica / Videos
 8

Videoclip “Woololeiu”

Musica / Videos
 6

Videoclip “Carmen Oh!”

Musica / Videos
 9

Carmen Oh!

Fotografía / Musica / Portadas
 9

Videoclip “Rumores”

Musica / Videos
 6

Quieres ver más? Mira todo mi trabajo.

FEAT. REVISTA DDA

PRESENTANDO MAD COOL FESTIVAL

“Mónica Moss, valiente y distinta a todas”

Diario
Diario, Diario Crítico

“Una locura extremadamente divertida, atrevida, reivindicativa e imaginativa.”

Revista
Revista, Experpento

“Algo más que una artista, es un concepto en sí mismo”

Revista
Revista, 100x100 Música

Forever Perras

Google+-ForeverPerras-
Spotifyitunes

Moss Rules

Portada Moss Rules Monica Moss
Spotifyitunes

“Un premio más que merecido. Una de las apuestas más descaradas del pop electrónico en castellano”

Canal
Canal, Cuatro

“La nueva voz del pop electrónico en español. Recuerda su nombre”

Canal
Canal, Divinity

“Su primer disco: ‘Moss Rules’, está lleno de talento y calidad”

Canal
Canal, Divinity

“Es una explosión de energía con letras directas y provocadoras en 9 temas llenos de fuerza y sensualidad”

Canal
Canal, Puro Cuatro

Mi Blog: Moss Rules!!

Mi vida, mis reglas. Más de 5 años posteando artículos sobre el arte femenino, música independiente, autogestión, activismo musical y procesos creativos.

MACHOFEST

21 octubre, 2018
  Acaban de publicarse los primeros datos (pendientes de las confirmaciones) de representación femenina en festivales de Música para este 2018 por MYM (“Mujeres y Música”). Si los del pasado año ya eran catastróficos de por sí, los de éste no dejan de ser descorazonadores. No sé porqué me parecía lógico pensar que éste sería el punto de inflexión habida cuenta de los movimientos feministas y a modo de reflejo del cambio social en el que estamos inmersas. Pero no. Continúa habiendo muy poca sensibilización por parte de cierto sector, hacia los problemas de género en la música. Tan alarmantes resulta el asunto que parece necesario retomar el debate acerca de la implantación las cuotas de paridad en cierto tipo de eventos.   Mientras algún festival de manera aislada intenta organizar tímidamente acciones y espacios que generen visibilidad y empoderen a las creadoras y mujeres en la industria musical; otros, simplemente, atienden a lo que las agencias de booking les ofrecen esa temporada. Pero cuando no llegamos ni a los mínimos razonables, lo más preocupante, son esos promotores que dicen “por lo bajini” no querer mujeres en sus escenarios. Imagino que a ellos lo que les interesa, es que ellas acudan en masa a comprar sus abonos y de paso se hagan una fotito para el instagram. Que aplaudan a sus ídolos, mientras se desgañitan y se les “mojan las bragas”, como se dice en ciertos ambientes.   Y es que en la era del “Machofest”, donde más de 2/3 de los grupos que suben a los grandes escenarios de Festivales de medio mundo están formados por hombres, se sostiene un modelo más digno de los tiempos de Torquemada y de la quema de brujas, que de los tiempos modernos.   Este tema es especialmente sangrante ya que como les adelantamos en otras ocasiones se viene olvidando a las referentes femeninas desde hace mucho. No sólo se nos ayuda menos, se nos financia nada, si no que obviamente nuestros proyectos se van diluyendo en el camino a medida que vamos cumpliendo edad, mientras que la de nuestros compañeros van ganando en peso, fuerza y dinero con los años. Algo tan antiguo como la psicología evolucionista que impregnaba “La Evolución del Deseo” de David Buss. Hay cosas que parecen no querer cambiar.   Si desde los propios eventos no se generan espacios reales que visibilicen propuestas de mujeres que nos confieran la igualdad real de oportunidades que merecemos, seguiremos alimentando la cultura del machofest. Y no me refiero a “medidas mamarrachas” que intenten calmar la ira feminista. Ni a toallas rosas en camerinos, donde las únicas mujeres que van a pasar, serán la de la limpieza, o las grupis que el agente de turno busque para que sus artistas puedan follar a gusto y rapidito esa noche. Me refiero a la responsabilidad social corporativa que trata de entender con empatía que es urgente promover el equilibrio de género en la programación de equipos y de artistas y creadoras, sobre los escenarios

SEXOS Y PODER

31 julio, 2018
  Tradicionalmente, el hombre poderoso ha estado muy acostumbrado a conseguir todo tipo de caprichos, por ser como diría Rosendo Mercado: “Ese señor importante, que tiene que decidir”. Y es que el sexo, en este tipo de hombres influyentes, no deja de tener un componente meramente físico y a veces depredador. Supongo que a la altura del resto de sus conquistas. A veces pienso que socialmente seguimos muy anclados en nuestros instintos de supervivencia; ellos de esparcir su genética al máximo número de hembras posibles, y nosotras en busca de la mejor pareja que nos confiera estabilidad material y cuidado de nuestras crías…. No en vano, la valía de algunas congéneres se estima en base al poder y reconocimiento que ostente su pareja. Si estás casada con alguien importante, se te atribuyen algunas de sus características de valor personal. ¡Ay madre, se me erizan las carnes sólo de pensarlo! Los patrones de Víctima/Verdugo y Abusador/Abusado existen desde que el poder se percibe como herramienta de control social. Vamos, que cuando a uno se le sitúa en una posición de superioridad es muy posible que se le vaya la pinza y comience a ejercer su poder de un modo tirano. Y seguro, si proviene de ambientes machistas que va a considerar a la mujer como un mero objeto de posesión a conquistar. No un igual, sino un objeto de valor “X” atendiendo a características de belleza, popularidad, posición… A veces como un nuevo par de zapatillas y otras como adquirir un lienzo de Picasso. Es más, “ese señor importante” no dejará de alimentar su poder con nuevas conquistas que sigan insuflando su ego cual coleccionista de objetos inaccesibles a otros. Ellos siempre quieren más. El poder en sí mismo es tremendamente complicado de manejar. Mitificarlo puede llevarnos a cometer terribles errores. Y tratar de entenderlo es un viaje a nuestros instintos más “bajunos”. Como ven, apasionante. En una época en la que nos sentimos tan movidos por el reconocimiento, los likes, la fama y la popularidad de cualquier manera… También se genera una conducta “outsider” desde el otro lado. Gente que se siente muy atraída por el poder, al que no pueden acceder por sí mismos y que pueden llegar a consentir ciertas prácticas con tal de saborearlo. Cada uno juegas sus cartas según tirada. Y dignidad, claro. Y la dignidad dependerá del “hambre” que se tenga. Sólo hay que encender la tv para encontrar individuos dispuestos a todo por un segundo de gloria. De gloria y desprestigio. ¿Y nosotras? ¿Dónde andamos nosotras? Que la Revolución feminista ha empezado a calar hondo en nuestros entornos es un hecho. También los datos de vergüenza ajena en torno a la desigualdad salarial, o la poca representación de mujeres en ciertas élites excesivamente masculinizadas. Pero la visibilización del acoso al que muchas mujeres se ven sometidas en sus entornos profesionales ha supuesto un antes y un después en el modo de denunciar el abuso de poder masculino al que muchas nos hemos visto sometidas.

IGUAL QUE ELLOS

10 marzo, 2018
(Artículo publicado en Diario Crítico el pasado 12 de febrero de 2018)   Resulta curioso comprobar que para cierta parte de la sociedad todavía continuamos siendo “el segundo sexo”. Ya sea por ignorancia o por desconocimiento, algunos comentarios efectuados en redes y prensa tras la Gala de los Goya, dejan entrever un prejuicio tan rancio como pensar que las reivindicaciones feministas son de índole secundaria. En las grandes galas de premios se puede reivindicar sobre impuestos, la parte presupuestaría concerniente a la industria, la guerra, la política… pero no se debe atender a las reivindicaciones de género que atienden a los derechos civiles, sobre todo si conciernen a las mujeres. Para eso, cierto sector considera que hay otros espacios más adecuados… imagino que se referirán al corrillo de algún programa de cotilleo o la cola en la pescadería del economato. Las reivindicaciones en cualquier materia surgen de unos datos y conjunto de realidades alarmantes que movilizan a activistas y colectivos de profesionales que se ponen manos a la obra para concienciar y promover modelos más equitativos. El día que esos datos se modifican de un modo que se sostiene a largo plazo y se constata la efectividad del cambio social en dicha dirección, entonces dichas “luchas” dejan de tener sentido. Un sentido tan justo en el caso del feminismo, como lograr el equilibrio de género a través de los distintos estratos profesionales y sociales. Lo que incluye por supuesto, la revisión del papel de la mujer en la cultura y el arte.   Hace años Hillary Clinton en un discurso pronunciaba una frase que he visto repetida en otras ocasiones a través de otras mujeres influyentes: “Los derechos de las mujeres son derechos humanos”. El camino hacia la igualdad real es un derecho civil todavía por conquistar que en la actualidad no sólo nos empuja al cambio sino que inspira a otras mujeres que deben liderarlo en otras partes del mundo en las que todavía estamos sometidas e invisibilizadas.   Hoy quiero recordar a nuestros compañeros un par de datos (de entre otros muchos que tenemos) que demandan un cambio radical en nuestras estructuras laborales-sociales y que invitan a la reflexión de nuestros juicios y valores más enraizados. Empezando por la revisión de nuestra constitución que no contempla los derechos de las mujeres como tal (como lo hiciera la del 31) y que todavía, a día de hoy, sigue instrumentalizando como moneda de cambio entre votantes y partidos políticos, nuestros derechos más fundamentales. Datos recopilados por las principales Asociaciones constituídas por mujeres en el mundo del arte, música y la cultura, como MIM, AMCE, MAV, CIMA… ponen de relieve la tremenda desigualdad que la mujer viene sufriendo. Y por supuesto, lo alarmante de la situación. Nuestra presencia en Juntas directivas en práctica privada como pública tanto en artes escénicas como en música y danza, no supera la horquilla del 8-12% del total. En Sgae sólo hay un 18% de autoras. La representación femenina en festivales Música se sitúa en torno

Redes Sociales y Brecha de Género

10 enero, 2018
(Artículo publicado en Diario Crítico el 14 de diciembre de 2017) Si hay algo que me encanta de las redes sociales es la capacidad de visibilizar y viralizar un determinado comportamiento. A parte de para insultar y quejarse como si no hubiera un mañana, “nivel consulta de psicólogo”, y odiar al vecino que tiene todo eso por lo que tú te mueres… Las redes permiten promover y consolidar modelos de conducta que rápidamente son imitados por un montón de personas que acceden a ver y leer tus publicaciones. Nos permiten establecer lazos y tejidos colaborativos. Hasta nos permiten generar espacios de debate en torno a ciertos temas que van surgiendo en el devenir del debate público. El cambio social puede originarse desde un comentario o conducta de alguien a quien asignamos un grado elevado de credibilidad y que nos contagia de modo inmediato una emoción hacia algo o un cambio de criterio. Del modo más simple se produce un calado tal, que empieza como una quemadura de cigarrillo y se expande por imitación de perfiles hasta poder llegar muy fuera de nuestro círculo de amistades. Sólo hay que compartir algún dato de vergüenza ajena o alguna foto muy “molona”, para recoger de algún modo el impacto en las redes vecinas. El “aprendizaje vicario” o para que me entiendan mejor, “por observación de modelos”, es la principal fuente de conocimiento una vez abandonada la edad temprana. Vemos, observamos e imitamos. Algunos copian de un modo terrible, hasta calcar y apropiarse literalmente de algo. Esos ladrones adictos al “corta-pega”, saben del esfuerzo arduo de producir y generar conceptos novedosos. Pero este tipo de “fakes” no son el tema hoy, aunque algunos consigan llegar demasiado lejos para mí gusto. Hace poco encontré una noticia de un estudio de Facebook muy interesante, donde se explicaba que “las naciones donde hay más mujeres usuarias en dicha red social, la desigualdad y brecha salarial es menor”. Es lo que tiene acceder a ver distintos modelos de mujeres y crear esos espacios de debate y tejidos que permiten detectarse, imitarse y unirse. Unas inspiran a otras. Lo que en un futuro se traducirá en la mayor representatividad de mujeres y tendrá su impacto en términos económicos y sociales. Las redes nos permiten visibilizar y mostrar quienes somos. Esa riqueza de ideas y roles genera modelos para otras mujeres y para las nuevas generaciones. Si se hace un buen uso de las redes y los tejidos colaborativos, los movimientos generan modas y se entretejen grupos de influencia. Éste punto es importante para nosotras. Las mujeres llevan años de retraso en la incorporación al trabajo y en sus reivindicaciones de género. Lo que conlleva un retraso en el asociacionismo y en la generación de estructuras que nos permitan visibilizar y ayudar a consolidar las cadenas de valor femenino en las distintas profesiones. Que haya pocas mujeres en puestos de responsabilidad y que muchas de las que haya estén tremendamente masculinizadas y adoctrinadas en esos parámetros económicos patriarcales tampoco ayuda
  • Últimos lanzamientos

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para poder comprender que temas y diseños pueden mejorar el contenido que ofrecemos en esta página. Si no está conforme, mejor que deje la navegación en el sitio. En cualquier caso, le invitamos a leer nuestra política de privacidad y le recordamos que puede eliminar las cookies de su navegador en cualquier momento política de cookies, pinche el enlace para mayor información. mas-informacion-sobre-las-cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies